Sr. Hirwa G. Israel (Kampala, Uganda)
Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de quienes lo aman, los que han sido llamados de acuerdo con su propósito. - Romanos 8:28 (NVI)
En el último año, mis padres no pudieron afrontar los costos de mi carrera universitaria. Me sentí abandonado por Dios, especialmente porque quería dedicarme al ministerio cristiano.
Durante el siguiente año y medio, escribí el primero de mis libros, me incorporé al ministerio de evangelización y me relacioné con varias personas que podrían ayudarme. Luego, afortunadamente y con la provisión de Dios, pude completar mis estudios.
El apóstol Pablo nos recuerda confiar en la presencia del Señor y su obrar independientemente de nuestra situación. Incluso cuando pareciera que Dios está lejos y en silencio, sabemos que con nuestro sufrimiento está armando un testimonio y creando en nosotros un sentimiento de compasión hacia quienes sufren. Viene a mi mente la historia de José. Sus hermanos lo odiaban y lo vendieron como esclavo en Egipto, en donde debió servir, fue calumniado y enviado a prisión. Pasados algunos años, cuando volvió a reunirse con sus hermanos, en lugar de vengarse eligió salvarles la vida (Ver Génesis 45:7).
El enfrentar circunstancias desagradables, es posible que nos tiente a dudar del Señor, sentir ansiedad o buscar soluciones que no están fundadas en nuestra fe. Tal vez no comprendamos por qué estamos atravesando un tiempo de prueba, pero Dios sabe y se ocupa de atender cada detalle de nuestras vidas.
Todos los días esperaré en el Señor.
por los graduados de la universidad
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