Sra. Beverly Taylor (Arizona, EE. UU.)
Eviten toda conversación obscena. Por el contrario, que sus palabras contribuyan a la necesaria edificación y sean de bendición para quienes escuchan. - Efesios 4:29 (NVI)
La dependiente en un departamento de cosméticos me preguntó qué producto usaba para limpiarme la cara. Siendo una joven ingenua de 20 años, con la piel tersa y sin imperfecciones, me sentí halagada. Le dije con orgullo el jabón de manos que usaba. Ella hizo una mueca y dijo con...
Mis palabras tienen el poder de edificar o destrozar. ¿Cuál opción escogeré?
Por alguien cuyas palabras me afectaron
Responda pida su oración.