No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. - Juan 17:15 (RVR)

Jesús oró por sus discípulos. Se los presentó a Dios, el Padre, para que tuviera cuidado de cada uno de ellos. En la tierra en la que habitaban, en donde los peligros, problemas, enfermedades, persecuciones, y diferentes situaciones les iban a atacar, Jesús levanta su voz y clama a Dios para que los guarde del mal. Jesús no estaría ya físicamente en el mundo, pero quedaban quienes lo habían seguido a Él y que habían guardado la palabra de Dios.

Así, que Jesús clama para que la protección divina estuviera en cada uno de ellos. Jesús, entregó a sus discípulos al Padre. Pero también hay algo significativo en la oración de Jesús y se encuentra en Juan 17:20: «Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos». Jesús también oró por cada uno de nosotros. Sí, por todos aquellos, que a través de los tiempos y de la predicación de la palabra de Dios íbamos a creer en Jesús. Lo íbamos a conocer, creer en Él y aceptar, como nuestro Señor y Salvador. Jesús oró por nuestra protección aquí en la tierra.

Nosotros en estos tiempos debemos estar confiados de ese amor y cuidado de Dios, nuestro Padre celestial, para cada uno de nosotros, sus hijos, sobre esta tierra. Jesús nos presentó delante de Dios para nuestro cuidado y protección. No dudemos nunca de que Dios nos guarda y es fiel a su promesa de estar con nosotros todos los días hasta el fin del mundo.

Oración de hoy
Gracias, Jesús, por tu oración por los discípulos y por el Espíritu Santo que intercede por nosotros. En tu nombre oramos. Amén.

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Lectura de hoy
Evangelio según San Juan 17:1-26

Pensamiento del día

El amor y el cuidado de Dios son constantes.

Oremos

Por que sigan llegando vidas a Cristo


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