Sra. Carol Thompson (Georgia, EE. UU.)
Cercano está el Señor para salvar a los que tienen roto el corazón y el espíritu. - Salmo 34:18 (RVC)
Sentada frente a mi amiga, el peso de su reciente pérdida de empleo se hacía evidente en las líneas marcadas en su rostro. Sus ojos, que supieron brillar con determinación y optimismo, ahora reflejaban un sentimiento de tristeza e incertidumbre. La sensación de rechazo y desencanto de mi amiga perduraba, profunda, entre nosotras.
La busqué, ofreciendo un oído atento y una presencia que brindase consuelo. Consciente de que solo con palabras no borraría su dolor, confié en que mi apoyo le daría cierta paz. Apenas tomamos asiento, vino a mi mente un versículo familiar, uno que me había dado mucho consuelo en mis propios momentos de desesperanza: «Cercano está el Señor para salvar a los que tienen roto el corazón y el espíritu».
Reflexioné sobre el versículo, confiando en que su verdad permeara el corazón de mi amiga. Oré por ella, pidiendo en silencio entendimiento en la confusión y que pudiera hallar esperanza en los próximos días.
En aquel momento de vulnerabilidad compartida, hallamos paz en la seguridad de la presencia del Señor. Si bien el porvenir podría ser difícil e incierto, no estábamos solas. Juntas, nos aferramos al consuelo del compañerismo, sabiendo que ella tenía una amiga en mí y que podía hallar fortaleza en su fe en Dios.
Dios sale a mi encuentro en el consuelo de la amistad.
por quienes han perdido su empleo
Responda pida su oración.