Sr. Ken Claar (Idaho, EE. UU.)
Mejor son dos que uno, pues reciben mejor paga por su trabajo. Porque si caen, el uno levantará a su compañero; ... - Eclesiastés 4:9-10 (RVR)
A mis noventa y dos años paso mi tiempo solo en mi pequeña casa rodante. Cuento con amigos maravillosos en la iglesia y en el centro de personas mayores, pero la mayor parte del tiempo estoy solo. Un día mientras leía El Aposento Alto, ¡me di cuenta de que tengo amigos en todas partes! Leo sobre personas que tienen problemas similares a los míos y siento una cercanía. Leo sobre personas cristianas llenas de alegría, y eso me anima. Si escriben más de una vez, ¡llego a encontrarme con ellas de nuevo! Lo que es más, puedo visitarles una y otra vez. A través de las ediciones internacionales de El Aposento Alto, ¡formo parte de una comunidad mundial!
Y, por supuesto, tengo un amigo más cercano que un hermano — Jesucristo. Me acompaña día y noche. Hablo con Él a menudo — sobre problemas grandes o simplemente si estoy frustrado por algo que ya no puedo hacer y necesito consejo y guía. Dado que leo la Biblia con frecuencia, muchos personajes ahora son como amigos cuando vuelvo a leer sus historias. Siento la paz de Dios cuando recuerdo mis amigos alrededor del mundo y a Jesucristo, quien es más cercano que un hermano (Ver Proverbios 18:24).
Puedo experimentar una amistad con Jesús y con otros a través de sus historias de fe.
Por quienes se sienten solos
Responda pida su oración.