Sr. Devseth Fernando (Sri Lanka)
Entérense de una vez: el Señor escoge a los hombres justos, así que me escuchará cuando yo lo invoque. - Salmo 4:3 (RVC)
Estábamos a punto de volcar el concreto. Estaba todo dispuesto — la estructura había sido armada con gran esfuerzo y el contratista y los trabajadores estaban listos. Pero antes de que pudiésemos comenzar, nubes de lluvia oscurecieron el cielo.
El contratista y los obreros comenzaron a discutir sobre si debían comenzar el trabajo o no. Los trabajadores decían que no tenía sentido porque el concreto se lavaría, pero el contratista argumentaba que, debido a que al día siguiente comenzaban los días feriados, el proyecto se demoraría un mes. Yo debía decidir qué hacer; estaba en un conflicto. Ahora bien, estaba seguro de que Dios me escucharía cuando lo llamase. Después de orar, decidí que iniciaríamos la tarea a pesar de las nubes. Dado que trabajamos de manera eficiente, volcamos el concreto y terminamos el trabajo justo antes de que comenzara a llover. Uno de los obreros dijo: «Es un milagro de Dios».
Tal como afirma el versículo de hoy, cuando lo llamamos, Dios nos escucha. El Señor nos ama tanto que su Hijo nos salvó del pecado y de la muerte. No importa cuál sea la situación que enfrentemos, Dios nos ha escogido y nos escucha cuando lo llamamos.
Cuando busque a Dios, hallaré la solución.
por personas que toman decisiones difíciles
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