Sr. Yuki Fukuda (Prefectura de Gunma, Japón)
Y como él mismo sufrió y fue puesto a prueba, ahora puede ayudar a los que también son puestos a prueba. - Hebreos 2:18 (DHH)
Cuando sufrí una enfermedad rara y seria, tomé una licencia en mi trabajo como maestro en una escuela cristiana para someterme a un tratamiento. Tras la hospitalización, regresé a mi hogar y a mi empleo con tres cicatrices en el cuello, producto de los procedimientos médicos. Jesús también tuvo heridas, consecuencia de su sufrimiento en la cruz. Saber que Jesús había sufrido mucho más que yo fue una revelación poderosa. Tal como afirma el texto de hoy, puedo comprender cabalmente lo que significa que Jesús «...puede ayudar a los que también son puestos a prueba».
Aunque la condición que requirió el tratamiento se ha sanado, todavía sufro complicaciones que requieren atención médica. Ahora bien, estoy agradecido por poder seguir dando clase a los niños. Al momento de estar sufriendo aquella enfermedad, pensé: «¿por qué a mí?». Sin embargo, hoy comprendo que esta experiencia me permite comprender a los niños que están enfermos y sufriendo. Sé que Jesús fue delante de nosotros y se ofreció por nosotros. Estoy agradecido a Jesús y a Dios porque me guardaron durante la enfermedad seria y me permitieron comprender esto.
Las pruebas pueden fortalecer mi fe.
por quienes sufren complicaciones de salud
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