Sra. Patricia Moore (Pensilvania, EE. UU.)
Algunos de los fariseos y de los maestros de la Ley dijeron a Jesús: —Maestro, queremos ver alguna señal milagrosa de parte tuya. - Mateo 12:38 (NVI)
Hace muchos años, participé en un grupo pequeño cristiano. Compartí con los hermanos el hecho de que me costaba discernir la voluntad de Dios para mi vida. Muchas veces dije que anhelaba que Dios me diese un cartel con instrucciones, para poder hacer lo que Dios deseaba. Nos reíamos y nos acordábamos que sería maravilloso que fuera tan sencillo.
También en aquel tiempo mi madre anciana tuvo una caída y se lastimó la pierna. Debía consultar un especialista, pero la mayoría estaba a más de una hora de camino de su hogar. Un día, durante el viaje de tres horas para visitarla, me pregunté cómo podríamos encontrar alguien cerca de ella. Entonces pude ver un aviso en la autopista que anunciaba: «Para la atención de heridas, vea al especialista en…» y un número de teléfono. Esta persona ejercía en el hospital de la localidad donde vivía mi madre. ¡Imaginen mi sorpresa y gratitud al ver en aquel rótulo la información exacta que necesitaba!
Desde entonces seguí recibiendo la orientación de Dios para mi vida, pero de maneras más sutiles que un aviso en la autopista. La oración, la lectura de la Escritura y el mantenerme abierta a su guía, me ayuda a prestar atención a las formas creativas en que Dios obra para nuestro bien.
Las disciplinas espirituales me ayudan a discernir la voluntad de Dios.
por quienes necesitan cuidados médicos
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