Karoline Lewis | Leer Evangelio según San Mateo 4:11
Sería fácil interpretar este versículo final de la tentación de Jesús en el desierto como una recompensa por resistir las artimañas del diablo. ¡Jesús lo logró! ¡Los cuarenta días completos! Y entonces aparecen los ángeles para atenderlo, una señal de la aprobación de Dios: «¡Buen trabajo, hijo!», sin embargo, es...
Dios, Emanuel, ayúdanos a recordar que, sin importar lo que experimentemos en nuestro desierto, siempre estás con nosotros. Sabemos que el desierto y sus desafíos siempre estarán allí; ayúdanos a confiar en tu presencia. Amén.
RESUNEM DE LAS ESCRITURASA medida que se acerca la temporada de Cuaresma, la prueba de Jesús en el desierto toma un lugar central. La historia de la tentación de Jesús y los textos que la acompañan suelen marcar el tono de este tiempo, en el que reflexionamos sobre las áreas de nuestra vida donde somos tentados a poner nuestros propios deseos por encima de los de Dios.
P R E G U N TA S Y S U G E R E N C I A S PA R A L A R E F L E X I Ó N
• Lea Génesis 2:15-17; 3:1-7. ¿Qué mandamientos de Dios le resultan particularmente difíciles de seguir? ¿Por qué cree usted que Adán y Eva cedieron a la tentación de desobedecer a Dios?
• Lea el Salmo 32. Recuerde un momento en el que usted fue perdonado(a) o en el que usted perdonó a alguien por una falta. ¿Cómo se sintió ese perdón?
• Lea Romanos 5:12-19. ¿Cómo entiende usted las diferencias que Pablo marca entre Adán y Cristo? ¿Cómo se relacionan esas diferencias con sus propias experiencias de haber recibido el perdón de sus pecados?
• Lea Mateo 4:1-11. ¿Cómo le ayuda la experiencia de Jesús frente a la tentación a encontrar consuelo o a cuestionar su propia capacidad para resistir la tentación?
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