Megly Beck-Smoak | Leer Hechos de los Apóstoles 2:14, 36-41
El sermón de Pedro en el pasaje bíblico de hoy ocurre en Pentecostés y él apela a la multitud con pasión y convicción al decir: «Sepa todo el pueblo de Israel, con toda seguridad, que a este mismo Jesús a quien ustedes crucificaron, Dios lo ha hecho Señor y Mesías»....
Dios que perdonas, gracias por llamarnos al arrepentimiento y por ofrecernos tu perdón por medio de Jesús, en cuyo nombre oramos. Amén.
R E S U M E N D E L A S E S C R I T U R A S: Las Escrituras de esta semana están arraigadas en las promesas de Dios para el pueblo de Dios. En Hechos y en Lucas se resaltan las promesas del amor de Dios, evidentes en los sacramentos del bautismo y la comunión. El salmo habla de la promesa de Dios de estar con nosotros, incluso –y especialmente– en tiempos de sufrimiento, cuando clamamos a Dios en oración. Primera de Pedro afirma la promesa de Dios de ser fiel con nosotros, así como nosotros, los seres humanos, somos llamados a ser fieles a Dios y a vivir nuestra fe en comunidades del pueblo amado de Dios.
P R E G U N T A S Y S U G E R E N C I A S P A R A L A R E F L E X I Ó N
• Lea Hechos 2: 14a, 36–41. Al pensar en su bautismo, ¿de qué manera los votos que hizo (o que otros hicieron en su nombre) le han acercado a Dios y le han ayudado a reclamar la promesa del amor de Dios en su vida?
• Lea el Salmo 116:1–4, 12–19. ¿Cuándo ha clamado a Dios en oración durante un tiempo de sufrimiento en su vida y ha experimentado la promesa de Dios de escuchar sus súplicas?
• Lea 1 Pedro 1:17–23. ¿Cómo da testimonio de la promesa de fidelidad de Dios hacia usted cuando responde viviendo su fe en comunidad?
• Lea Lucas 24:13–35. ¿Cuándo la celebración de la Santa Comunión ha abierto nuevamente los ojos de su corazón a la promesa de salvación de Dios para usted?
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