Magrey R deVega | Leer Salmos 23:1-6
En el Israel/Palestina actual, justo al este de Jerusalén, hay una región desértica llamada el Wadi Qelt. Es un valle profundo, rodeado de acantilados empinados e imponentes, salpicados de cuevas y hendiduras. Es fácil imaginar cuán amenazante era el Wadi Qelt hace miles de años. Era un lugar peligroso para...
Dios, gracias por estar conmigo en medio de los momentos más difíciles de mi vida. Gracias por tu vara y tu cayado, que me reconfortan. Amén.
Cada uno de los pasajes de esta semana describe aspectos diferentes y complementarios de la vida de fe. En Hechos, vemos a la comunidad cristiana en sus comienzos, cuando los primeros cristianos se reunían para compartir el poder y la maravilla de Dios. En el icónico Salmo 23, nos vemos a nosotros mismos como ovejas en el redil del cuidado de Dios, recibiendo provisión y valentía para atravesar los valles de la vida. En 1ª de Pedro, recordamos el sacrificio de Jesús, cuyas heridas garantizan nuestra sanidad. Y en el Evangelio de Juan, escuchamos a Jesús como la puerta por la cual podemos tener una relación plena y llena de vida con Dios. Tomados en conjunto, estos pasajes nos recuerdan cualidades esenciales –asombro, cuidado, valentía, sanidad y salvación– que conforman la vida abundante.
• Lea Hechos 2:42–47. Imagine cómo era formar parte de la primera comunidad cristiana. ¿Qué aspectos de sus prácticas ve reflejados hoy? ¿Cómo puede recuperar un sentido de asombro y admiración por Dios?
• Lea el Salmo 23. ¿Qué recuerdos tiene de leer y escuchar este salmo a lo largo de su camino de fe? ¿Cuándo le ha brindado consuelo? ¿De qué maneras se identifica ahora con las distintas escenas de este salmo?
• Lea 1ª de Pedro 2:19–25. ¿Qué significa la cruz para usted? ¿Qué diferencia hace en su vida reconocer y abrazar el sacrificio que Jesús hizo por usted?
• Lea Juan 10:1–10. ¿De qué maneras Jesús ha sido un buen pastor para usted? ¿Cómo ha sido la puerta por la cual ha experimentado una vida abundante?
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