Martin Wiles | Leer Primera carta de san Pedro 3:18-22
Al acercarme a la edad de jubilación, comencé a repartir algunas de mis preciadas reliquias familiares. Quería decidir quién recibiría qué y tomé esas decisiones basándome en sus personalidades e intereses.
Regalar mis cosas no fue fácil. Tuve que adoptar una mentalidad de mortalidad. Tenía más años detrás de mí...
Dios, te estaré eternamente agradecido por el regalo de Cristo. Capacítame para compartir ese don con otros, contando de tu amor y tu misericordia, disponibles para cada persona. Amén.
Tres de nuestros pasajes de esta semana tratan sobre lo que Dios ha hecho por nosotros. Pablo, en el pasaje de Hechos, confronta a personas que habían hecho espacio para adorar a un dios desconocido, aparentemente en un esfuerzo por cubrir todas sus bases. Él les dice quién es ese Dios desconocido. Primera de Pedro relata la obra de Cristo en la cruz y más allá, culminando en su resurrección. Estos dos pasajes se centran en la obra de Dios a través de Cristo y el salmista, escribiendo antes de la venida del Mesías, alaba a Dios por todo lo que ha hecho. Finalmente, Jesús, en el pasaje de Juan, nos recuerda un don adicional que ahora tienen los creyentes: el Espíritu Santo. La temporada de Pascua nos brinda la oportunidad de reflexionar sobre los grandes dones que Dios nos ha dado.
:
• Lea Hechos 17:22-31. ¿Qué le diría usted a alguien acerca de Dios si supiera poco o nada?
• Lea el Salmo 66:8-20. ¿Cuáles son algunas cosas por las que usted alaba a Dios?
• Lea 1 Pedro 3:13-22. ¿Cómo ha sufrido usted por mantenerse firme por Cristo?
• Lea Juan 14:15-21. ¿Cómo experimenta usted la presencia continua de Dios en su vida por medio del Espíritu Santo?
Responda publicando una oración.