Abby K. Noman | Leer Salmos 68:1-10, 32-35
El Salmo 68 ofrece una hermosa descripción de la obra restauradora de Dios. Dios es descrito «como padre de los huérfanos y defensor de las viudas» (v. 5). Estos versículos comparten una hermosa historia de redención, donde las personas son restauradas relacionalmente –los solitarios son integrados en familias– y también...
Señor, ayúdame a ver las maneras en que quieres abrirte paso, incluso –especialmente–cuando siento que mis enemigos se acercan. Amén.
A pesar de que esta semana se encuentra entre Pascua y Pentecostés, dos fiestas celebrativas, los pasajes de esta semana no se sienten muy festivos. De hecho, todos apuntan a un espacio liminal, en el cual quien habla proclama que Dios está en control, mientras también admite que las cosas se sienten muy caóticas. En Hechos, Jesús asciende, una vez más desafiando las esperanzas de sus seguidores de un reino terrenal. Esta escena recuerda al Salmo 68, donde el Señor cabalga sobre las nubes. En el Evangelio, Jesús anticipa su partida y ora por sus seguidores. Pedro habla sobre una prueba que enfrentan los cristianos. Es fácil pasar por alto el sufrimiento y la confusión mientras nos movemos entre dos temporadas que resaltan el poder de Dios. Esta semana nos permite reconocer que no somos las primeras personas en sentarnos en la incomodidad de este espacio liminal. No es imposible sostener ambas verdades al mismo tiempo.
• Lea Hechos 1:6-14. ¿Cuándo ha experimentado usted el poder de la comunidad?
• Lea Salmo 68:1-10, 32-35. Recuerde un momento en el que usted reconoció el poder de Dios. ¿De qué manera pudo haber sido eso un anticipo del reino de Dios? ¿Qué esperanzas se expresan en este pasaje?
• Lea 1ª de Pedro 4:12-14; 5:6-11. ¿Qué dificultades se describen que se sientan similares a sus experiencias hoy?
• Lea Juan 17:1-11. ¿Qué significa para usted y para su congregación que Jesús haya orado por la unidad entre sus seguidores?
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