Denise Kohlmeyer | Leer Hechos de los Apóstoles 2:13-21
Aunque la mayoría de quienes escucharon las proclamaciones milagrosas de los apóstoles en Pentecostés quedaron asombrados, algunos se mostraron escépticos y se burlaron de ellos. «¡Es que están borrachos!», afirmaban de manera despectiva.
Pedro, ahora lleno del Espíritu, se apresuró a corregir a estos detractores y los dirigió al profeta...
Dios lleno de gracia, úsame poderosamente para proclamar tu buena noticia y tu gracia que salva por medio de la fe. Capacítame, por la obra de tu Espíritu Santo, para compartir esta buena noticia con mansedumbre y reverencia, para que otros puedan ver tu amor a través de mí. Amén.
Muchos cristianos contemporáneos luchan con la teología del Espíritu Santo ya que existen innumerables facetas en su naturaleza y obra. Por esta razón, el Espíritu suele ser la persona más misteriosa de la Trinidad. Sin embargo, el Espíritu es poderoso y activo y comprendemos su papel dentro de las verdades más amplias acerca de Dios y de su obra en el mundo. En Pentecostés, Dios capacita a los discípulos por medio del Espíritu. El salmista también destaca el papel del Espíritu en la creación. Pablo les dice a los corintios que es el Espíritu quien nos permite reconocer a Jesús como Señor y servirnos unos a otros. Por su parte, Juan relata la promesa de Jesús sobre «ríos de agua viva», señalando la venida del Espíritu. Tenemos mucho por lo cual estar agradecidos por la presencia y el poder del Espíritu Santo, que nos capacita para servir y alcanzar a otros.
PREGUNTAS Y SUGERNECIAS PARA LA REFLEXIÓN
• Lea el Salmo 104:24–34, 35b. Como miembro de la creación, maravillosamente hecho y lleno del Espíritu, ¿cómo se ve usted participando en la obra de Dios?
• Lea Hechos 2:1–21. ¿Cómo está usted cumpliendo su llamado como embajador de Cristo?
• Lea 1ª a los Corintios 12:3b–13. ¿Cómo guía su fe la tensión entre la igualdad y la diferencia, de manera que le ayude a crear una unidad diversa dentro de su familia o comunidad de fe?
• Lea Juan 7:37–39. El Espíritu fluye a través de nosotros para que bendigamos a otras personas. ¿Cómo se rendirá usted hoy al Espíritu para bendecir a alguien?
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