Laura Auberry | Leer Salmos 33:1-12
Al leer este salmo, seguía regresando al versículo 10: «El Señor hace fracasar por complete los proyectos de los pueblos paganos». Esto podría ser el eufemismo del siglo. Como humanos, a menudo planeamos más allá de nuestros límites porque queremos tener control. Olvidamos que nuestro cuerpo necesita descanso mientras nos...
Dios Creador, ayúdame a soltar todo aquello que no puedo controlar y a abrazar el cuidado de mí mismo. Amén.
Los pasajes de esta semana comparten un tema en común: todos muestran lo que significa seguir a Dios. En las cuatro lecturas vemos cómo personas concretas siguieron a Dios, desde un recaudador de impuestos hasta Abraham y una mujer que padecía hemorragias. Estas lecturas también exploran cómo se ve en la práctica el seguir a Dios, como dejar ir nuestros propios planes, ampliar la invitación a la mesa y crear una comunidad unida por la inclusión. Al leer acerca de estas diferentes personas que respondieron al llamado de Dios y las prácticas de seguirle, quizá también pueda ampliarse nuestra propia visión de la fe, al reconocer que no existe una única manera de seguir a Dios ni una sola imagen de una fe perfecta.
• Lea Génesis 12:1–9. ¿Cuándo fue la última vez que usted entró en lo «desconocido»? ¿Qué fue lo que más le asustó de esa experiencia? ¿A dónde le está llamando Dios ahora?
• Lea el Salmo 33:1–12. ¿Qué busca usted controlar en su vida? ¿Cómo se ve el control cuando seguimos a Cristo? ¿Cómo le anima este pasaje a dejar ir sus propios planes?
• Lea Romanos 4:13–25. ¿Cómo se ve la unidad en su comunidad? ¿Cómo le invita este pasaje a creer en lo increíble?
• Lea Mateo 9:9–13, 18–26. ¿Qué significa seguir a Dios? ¿Cuándo ha sido difícil para usted seguir a Dios? ¿Qué le ha dado esperanza en su camino de fe? ¿Cuál es la diferencia entre la «misericordia» y el «sacrificio»?
Responda publicando una oración.