Laura Auberry | Leer Carta de san Pablo a los Romanos 4:13-17
Pablo parece estar trazando una línea divisoria en este pasaje entre quienes pertenecen a la ley y quienes tienen fe. Sin embargo, más que crear una división, Pablo busca unir. Él pinta la visión de una comunidad unida por su identidad como hermanos y hermanas en Cristo y como hijos...
Dios de amor, ayúdame a tener fe en este camino de seguirte, especialmente cuando tu reino parece lejano. Que no camine solo en esta jornada, sino que me vuelva hacia tu presencia y hacia mis hermanos y hermanas en Cristo. Amén.
Los pasajes de esta semana comparten un tema en común: todos muestran lo que significa seguir a Dios. En las cuatro lecturas vemos cómo personas concretas siguieron a Dios, desde un recaudador de impuestos hasta Abraham y una mujer que padecía hemorragias. Estas lecturas también exploran cómo se ve en la práctica el seguir a Dios, como dejar ir nuestros propios planes, ampliar la invitación a la mesa y crear una comunidad unida por la inclusión. Al leer acerca de estas diferentes personas que respondieron al llamado de Dios y las prácticas de seguirle, quizá también pueda ampliarse nuestra propia visión de la fe, al reconocer que no existe una única manera de seguir a Dios ni una sola imagen de una fe perfecta.
• Lea Génesis 12:1–9. ¿Cuándo fue la última vez que usted entró en lo «desconocido»? ¿Qué fue lo que más le asustó de esa experiencia? ¿A dónde le está llamando Dios ahora?
• Lea el Salmo 33:1–12. ¿Qué busca usted controlar en su vida? ¿Cómo se ve el control cuando seguimos a Cristo? ¿Cómo le anima este pasaje a dejar ir sus propios planes?
• Lea Romanos 4:13–25. ¿Cómo se ve la unidad en su comunidad? ¿Cómo le invita este pasaje a creer en lo increíble?
• Lea Mateo 9:9–13, 18–26. ¿Qué significa seguir a Dios? ¿Cuándo ha sido difícil para usted seguir a Dios? ¿Qué le ha dado esperanza en su camino de fe? ¿Cuál es la diferencia entre la «misericordia» y el «sacrificio»?
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