Timothy J. Johnson | Leer Génesis 22:1-8
Comenzamos esta semana de devociones sumergidos en las profundidades de la desesperación –la de Abraham y también la nuestra– al leer cómo el patriarca es llamado por Dios a sacrificar a su hijo Isaac. Esto resulta aún más doloroso y desconcertante si recordamos que Dios, por la abundancia de su...
Dios, te pedimos que nos guíes hacia la justicia por medio de nuestros pensamientos, palabras y acciones. Te damos gracias porque nos concedes la justicia basada en la abundancia de tu gracia. Amén.
En Génesis aprendemos sobre la justicia de Dios y el abismo imposible de cruzar entre Dios y la humanidad. Al mismo tiempo, vemos la gracia y la misericordia de Dios, pues Dios cruza ese abismo en distintos momentos de la experiencia humana para guiar y cuidar a Abraham y a sus descendientes. En el Salmo, la fe del salmista es formada y enseñada por la justicia de Dios. En la lectura del Evangelio de Mateo, Jesús mismo se convierte en un puente de justicia entre Dios y la humanidad. Y en la epístola a los Romanos, aprendemos acerca de la obra eterna de Dios: ya no somos prisioneros de la carne, sino que somos liberados para vivir en la libertad que proviene de la justicia de Dios.
PREGUTAS Y SUGERENCIAS PARA LA REFLEXIÓN
• Lea Génesis 22:1–14. ¿Qué significa ser justo?¿Cómo le da este pasaje de las Escrituras confianza en su fe en Dios cuando se encuentra en situaciones difíciles de dilemas éticos y morales?
• Lea el Salmo 13. ¿Qué le enseña este salmo acerca de quién es Dios y de lo que la oración puede y debe ser?
• Lea Romanos 6:12–23. ¿Cómo sirve el «fruto» como una metáfora apropiada para la justicia y para vivir la vida cristiana? ¿Cómo experimenta usted el don de la vida eterna de Dios en su vida cotidiana?
• Lea Mateo 10:40–42. ¿Cuáles son las características de una persona justa? ¿Cuál es la recompensa de una persona justa?
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