Timothy J. Johnson | Leer Salmos 13:1-6
¿Sopa de piedra, alguien? Quizás algunos recordemos esta fábula infantil. Un viajero hambriento llega a un pueblo buscando una comida, pero se la niegan. Entonces instala en la plaza del pueblo una olla con agua hirviendo y una piedra dentro. Con esto logra persuadir a los habitantes para que aporten...
Dios santo, ayúdanos a aceptar que la obra de la salvación es tuya y no nuestra. Ayúdanos simplemente a descansar en ella. Amén.
En Génesis aprendemos sobre la justicia de Dios y el abismo imposible de cruzar entre Dios y la humanidad. Al mismo tiempo, vemos la gracia y la misericordia de Dios, pues Dios cruza ese abismo en distintos momentos de la experiencia humana para guiar y cuidar a Abraham y a sus descendientes. En el Salmo, la fe del salmista es formada y enseñada por la justicia de Dios. En la lectura del Evangelio de Mateo, Jesús mismo se convierte en un puente de justicia entre Dios y la humanidad. Y en la epístola a los Romanos, aprendemos acerca de la obra eterna de Dios: ya no somos prisioneros de la carne, sino que somos liberados para vivir en la libertad que proviene de la justicia de Dios.
PREGUTAS Y SUGERENCIAS PARA LA REFLEXIÓN
• Lea Génesis 22:1–14. ¿Qué significa ser justo?¿Cómo le da este pasaje de las Escrituras confianza en su fe en Dios cuando se encuentra en situaciones difíciles de dilemas éticos y morales?
• Lea el Salmo 13. ¿Qué le enseña este salmo acerca de quién es Dios y de lo que la oración puede y debe ser?
• Lea Romanos 6:12–23. ¿Cómo sirve el «fruto» como una metáfora apropiada para la justicia y para vivir la vida cristiana? ¿Cómo experimenta usted el don de la vida eterna de Dios en su vida cotidiana?
• Lea Mateo 10:40–42. ¿Cuáles son las características de una persona justa? ¿Cuál es la recompensa de una persona justa?
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