Marjorie Suchocki | Leer Evangelio según San Mateo 18:20
Nuestro pasaje del Evangelio según Mateo acerca del pecado y el perdón concluye con la promesa de la presencia de Cristo entre nosotros. Lo maravilloso de esa presencia es que no es una metáfora, ni una presencia «como si» estuviera con nosotros. Cristo está verdaderamente presente en medio de nosotros....
Jesús, ayúdame a reconocer tu presencia conmigo dondequiera que vaya. Amén.
Continuamos avanzando en la historia de Moisés hasta llegar al clímax en Egipto: la décima plaga. Dios les dice a los israelitas que se preparen para la terrible noche que está por venir e instituye la celebración de la Pascua. El salmista alaba a Dios por su fidelidad y su victoria, incluyendo el derrocamiento de quienes los oprimían. Aunque Egipto no se menciona específicamente en el salmo, la Pascua representa precisamente una situación como esa. En el Evangelio, Jesús ofrece enseñanzas prácticas sobre cómo manejar los desacuerdos. Nuestra primera responsabilidad es acudir a la otra persona en privado e involucrar a otras personas solo cuando sea necesario. Pablo hace eco de las palabras de Jesús al resumir gran parte de la Ley en un solo mandamiento: «Ama a tu prójimo como a ti mismo» (Marcos 12:31).
• Lea Éxodo 12:1-14. ¿Cómo ha dado forma la historia de la Pascua a su fe?
• Lea Salmo 149. ¿Cómo le ha llamado Dios a buscar la libertad frente a la opresión, para usted o para otras personas, por medio de la alabanza y de la acción?
• Lea Romanos 13:8-14. ¿Qué significa considerar el amor como una fuerza que impulsa la vida, más que como un sentimiento cálido? ¿Cómo cambia esta comprensión la manera en que usted actúa hacia sí mismo/a y hacia su prójimo?
• Lea Mateo 18:15-20. ¿Cuándo ha participado en una verdadera reconciliación o ha sido testigo de ella? ¿Cómo vio la compasión obrando en esa situación?
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