Paola Barrera | Leer Carta de san Pablo a los Romanos 14:7-12
¿Para qué vivimos? Durante gran parte de mi vida adulta, la respuesta a esa pregunta fue: para mi reputación y mi necesidad de aprobación. En términos prácticos, eso se traducía en mi trabajo y mi salario. Pensaba que esas cosas demostrarían que yo era importante, una persona valiosa. Todo eso...
Señor, recuérdame que te pertenezco y que nada puede cambiar esa realidad. Amén.
Las lecturas de esta semana muestran cómo Dios nos transforma. En Éxodo, mediante la misión de rescate que conmovió el cielo y la tierra, Dios liberó al pueblo de Israel de la esclavitud y le otorgó una nueva identidad. El salmo hace eco de los acontecimientos sobrenaturales que tuvieron lugar durante esa liberación y proclama una sorprendente verdad: un pueblo que no tenía patria llegó a convertirse en el lugar escogido por Dios para habitar. El pasaje de Romanos ilustra cómo ese cambio de condición delante de Dios conduce a una transformación interior, que a su vez cambia la manera en que vemos a las demás personas y a nosotros mismos. Finalmente, en Mateo, una parábola presenta la raíz del perdón para mostrar el alcance de la transformación que Dios obra e invitarnos a reflejar su gracia.
• Lea Éxodo 14:19-31. ¿Qué acontecimientos marcan un antes y un después en su vida? ¿Cómo se hizo presente Dios y en qué es usted diferente a partir de ello?
• Lea Salmo 114. ¿Qué historia se cuenta a sí mismo/a y a los demás sobre quién es usted? ¿Cómo ha cambiado su historia el hecho de conocer a Dios?
• Lea Romanos 14:1-12. ¿De qué maneras el hecho de que Dios le haya acogido ha cambiado su manera de acoger a los demás? ¿Cómo ha reajustado Dios la forma en que usted se mide a sí mismo/a y a los demás?
• Lea Mateo 18:21-35. ¿Cuándo le ha resultado más difícil perdonar a alguien? ¿Qué le ha perdonado Dios que haya transformado su manera de perdonar a los demás?
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