Lyndsey Medford | Leer Éxodo 33:18-23
La lectura de hoy continúa el pasaje del martes, cuando Moisés le pide a Dios, más de una vez, que su presencia vaya con él y con el pueblo de Israel. Dios accede a acompañarlos, pero Moisés quiere una prueba: quiere ver a Dios. «Déjame ver tu gloria», le dice....
Dios, ayúdame a percibir y reconocerte, aun cuando tu presencia se manifieste de maneras que no espero. Amén.
RESUMEN DE LAESCRITURAS: Como cristianos, sabemos que creemos en Emanuel: Dios con nosotros. Nos aferramos a esta verdad en teoría, pero en el desorden de la vida cotidiana a veces seguimos preguntándonos dónde está realmente Dios. Las lecturas de esta semana nos ofrecen distintas perspectivas sobre la presencia de Dios. En Éxodo, Moisés se siente inseguro del llamado que ha recibido y le pide a Dios que le permita verlo. El salmista recuerda la presencia de Dios con los israelitas en el desierto. El Evangelio nos recuerda que, aun cuando enfrentamos decisiones trascendentales sobre asuntos de gran importancia, nuestra verdadera seguridad está en saber que pertenecemos a Dios. Y la carta de Pablo a los tesalonicenses nos ofrece un ejemplo de cómo experimentar el amor de Dios en la amistad cotidiana.
• Lea Éxodo 33:12-23. ¿Cuándo le ha costado creer que Dios está con usted? ¿Cómo encontró una señal de la presencia de Dios?
• Lea el Salmo 99. ¿De qué manera ha escuchado Dios su clamor? ¿Cómo puede escuchar, junto con Dios, el clamor de otras personas?
• Lea 1 Tesalonicenses 1:1-10. ¿Cuándo le llama su fe a vivir de una manera que va en contra de la cultura dominante? ¿Cómo muestra al mundo una forma distinta de vivir?
Responda publicando una oración.