No hay soluciones rápidas

1 de marzo, 2026 por Lindsay Gray

...nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. ...sabiendo
que la tribulación produce paciencia; y la paciencia,
prueba; y la prueba, esperanza;...

— Romanos 5:2-4 (RVR)


Gran parte de la vida moderna parece girar en busca de
soluciones rápidas a los problemas. Las tiendas a través de la
Internet entregan infinidad de productos en menos de 24 horas.
¡Lo que queremos, lo queremos ahora mismo!
Pero no hay soluciones rápidas a la condición humana.
Por más que no nos gusten las dificultades y la incomodidad,
son parte de la vida. Creo que es una de las enseñanzas que la
temporada de Cuaresma nos ofrece. La vida no fue sencilla aun
para el Hijo de Dios. Jesús sufrió hambre, tentación, cansancio y
lamentó la pérdida de un amigo. Jesús vivió como ser humano y
comprende nuestros problemas. Por esto, nunca estamos solos.
En este número de la revista, los escritores comparten historias
de dificultades que no tienen soluciones rápidas, pero la
fe en Cristo les ayuda a perseverar. Estas historias nos enseñan
cómo podemos enfrentar nuestras propias pruebas. Podemos
mostrar empatía hacia otras personas especialmente cuando
necesitamos compasión nosotros mismos. Podemos imitar el
liderato humilde de Jesús al cuidar de otras personas incluso
cuando la sociedad no valora tales acciones. Podemos ser
pacientes y permitir que el propósito de Dios tome forma en
nuestras vidas. Podemos confiar en que las dificultades pueden
conducir a un crecimiento significativo.
Somos conscientes de los desafíos que vienen con nuestra
naturaleza humana cuando caminamos con Jesús a través del
desierto hacia la Cruz. No hay atajo a través
de esos cuarenta días. Pero como seguidores
de Cristo, nos aferramos a la esperanza y
miramos con anticipación a la promesa de la
Resurrección mientras la mañana de Pascua
amanece una vez más.

— Lindsay Gray
Directora Editorial,
Th

e Upper Room


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La misión de la revista El Aposento Alto es proveer una forma práctica de escuchar la Escritura, de conectarse con los creyentes alrededor del mundo y de pasar un tiempo con Dios cada día.

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Imagen por: Guy MOLL