Sr. Ken Claar (Idaho, EE. UU.)
Le digo a Dios, mi defensor: «¿Por qué me has olvidado? ¿Por qué tengo que andar triste y oprimido por mis enemigos?». - Salmo 42:9 (DHH)
La semana antes de la Navidad estaba de mal humor. «¡Qué tontería, Dios! Estoy alejado de mi familia, así que me sentaré aquí solo de nuevo y prepararé mi cena. Al menos espero que tú me acompañes».
Entonces el jueves, mi amigo Wally me llevó al centro de ancianos para...
Aun cuando me alejo de Dios, Dios se acerca a mí.
Por quienes se sienten olvidados
Responda pida su oración.