Sra. Bre Stock (Nueva York, EE. UU.)
Y Dios puede hacer que toda gracia abunde para ustedes, de manera que..., tengan todo lo necesario y toda buena obra abunde en ustedes. - 2ª a los Corintios 9:8 (NVI)
Cinco años atrás, mi vida se puso patas arriba cuando quedé discapacitada por el trauma que sufrí. En aquel momento no pude imaginar cómo sobreviviría, pero Dios proveyó. El Señor trajo a mi vida personas excepcionales y mascotas para amar y abrazar cuando las lágrimas rodaron por mi rostro. Dios me proveyó refugio, alimento y recursos económicos.
El Señor ha estado a mi lado en todo momento, proveyendo oportunidades, sostén y hoy en día, descanso. Aunque todavía sigo luchando, intento recordar todo aquello con lo que me bendice. Tal vez estas bendiciones son diferentes de las que había imaginado, pero aun así confirman que Dios me ama. Mi Creador sabe lo que necesito mejor que nadie. Honestamente, creo que fue necesario recibir este golpe para recordar que Dios está conmigo y siempre provee.
El cambio de lo que solía ser a lo que soy hoy todavía me causa dolor. No sé dónde estaré mañana o en unos años, pero sé que Dios estará allí. El Señor me ha provisto en el pasado y sigue haciéndolo. Cada día tomo unos momentos para reflexionar en las bendiciones que Dios me ha dado, y puedo confiar en que continuará proveyendo para mí y para todos sus hijos.
El amor y las bendiciones de Dios me sostienen en los momentosde prueba.
por personas con alguna discapacidad
Responda pida su oración.