Sra. Narda Vargas Guerrero (República Dominicana)
El sacrificio que te agrada es un espíritu quebrantado;tú, oh Dios, no desprecias al corazón quebrantado y arrepentido. - Salmo 51:17 (NVI)
Cuando Jesús dijo: «...cuando te pongas a orar, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto» (Mateo 6:6), estaba destacando la importancia de la humildad y la conexión que podemos experimentar cuando estamos a solas con Dios. Lejos de la mirada pública, podemos ser auténticos y sinceros, sin pretensiones ni máscaras. Al Señor no le impresionan palabras elocuentes. La sinceridad, más que el estilo, es importante para Dios.
Nuestro tiempo devocional es indispensable para nuestra salud espiritual y nos permite cultivar una relación sólida con Dios. El tiempo con Dios crea un oasis de sanidad, libertad, consuelo y fortaleza. Es donde nos sentimos amados, afirmados y más preparados para resistir la adversidad y la tentación. A solas con Dios, podemos conectar con nuestro Creador de una manera que no podríamos en público. Nuestra vida de oración se profundiza cuando nos acercamos a Dios tal como somos.
Cada día es una oportunidad para priorizar el tiempo con Dios.
Por alguien que tiene dificultades para orar
Responda pida su oración.