Tú, Señor, bendices al hombre justo; tu favor lo rodea, como un escudo. - Salmo 5:12 (RVC)

Iba en autobús a la iglesia cuando vi a una mujer arrebatarle repentinamente el bolso a otro pasajero que iba sentado cerca de mí. Inmediatamente, oré a Dios pidiendo ayuda. Al abrir mis ojos ya la mujer estaba frente a mi pidiéndome brutalmente mi maletín. Me sentí envalentonado y debió notarlo en mi rostro. Cuando la ladrona me miró, pareció asustarse y salió del autobús rápidamente.

Mi atención se centró entonces en lo que le estaba sucediendo al conductor del autobús — estaba siendo agredido por un aparente cómplice. Corrí a ayudarlo y forcejeé con el cómplice, mientras oraba para que Dios me diera fuerzas. Unos momentos después, el cómplice fue sometido y entregado a los policías.

Mientras seguía camino a la iglesia, las personas que habían presenciado estos sucesos comenzaron a aplaudir, aunque no entendía por qué. Rápidamente les dije que sin la ayuda de Dios, nada habría sido posible. Dios fue mi ayuda; Dios fue mi escudo.

Oración de hoy
Dios misericordioso, ayúdanos a aferrarnos a las palabras del salmista, confiando en que tú protegerás nuestra salida y nuestra entrada. Amén.

1 Comentario
Iniciar sesión to leave a comment
Lectura de hoy
Salmos 121:1-8

Pensamiento del día

Dios está a mi lado todo el día, todos los días.

Oremos

Por los conductores y pasajeros de autobús


Responda pida su oración.