Sra. Laura Lis Abad (Córdoba, Argentina)
Por lo tanto, todos nosotros, que miramos la gloria del Señor a cara descubierta, como en un espejo, somos transformados de gloria en gloria... - 2ª a los Corintios 3:18 (RVC)
Como trabajo en todo lo relacionado a la estética, mi salón está rodeado de espejos. Un día entró una mujer y casi espantada dijo: «¡Qué cantidad de espejos. Hace años que no me miro en un espejo!». No me dijo la causa ni yo se la pregunté, pero me sorprendió...
Dios nos transforma día a día.
por transformación diaria
Responda pida su oración.