Sin duda, fue para mi bien pasar por tal angustia. - Isaías 38:17 (NVI)

Una tarde de verano hojeaba mi diario de oración, lleno de plegarias, citas y dibujos. Refería a un tiempo en que sufrí anemia y debí recibir muchas inyecciones de hierro. En aquel momento, todo era incierto. ¿Cuántas más inyecciones serían necesarias? ¿Sanaría alguna vez?

Al revisar mi viejo diario pude ver las maneras pequeñitas en que Dios me mostró su cuidado: la palabra amable de una enfermera, la belleza de un atardecer, un versículo bíblico tan necesario.

Ezequías también sufrió una enfermedad que lo acercó a Dios. Tras recibir la noticia de que no se recuperaría de una enfermedad grave, el rey buscó la ayuda del Señor a través de la oración. Dios respondió, extendiendo su vida por quince años más.

Aunque los tiempos de enfermedad son dolorosos, a menudo nos empujan a buscar la presencia y la ayuda de Dios. Aprendemos más sobre la fidelidad de Dios a medida que confiamos en Dios en la incertidumbre de cada día. Si estamos abiertos a la presencia de Dios, también encontraremos que Dios hace crecer nuestra fe. Mientras estamos sufriendo, el dolor puede afectar nuestra perspectiva, pero si tomamos tiempo para reflexionar, descubriremos que Dios ha estado con nosotros todo el tiempo.

Oración de hoy
Oh, Señor, cuando sufrimos enfermedad o dificultades, ayúdanos a estar conscientes de tu presencia amorosa. En tu nombre oramos. Amén.

1 Comentario
Iniciar sesión to leave a comment
Lectura de hoy
Isaías 38:9-20

Pensamiento del día

Dios jamás me deja en tiempos de aflicción.

Oremos

por quienes tienen hospitalizaciones largas


Responda pida su oración.