Sra. Carol Harbrecht Rice (Pensilvania, EE. UU.)
Olviden las cosas de antaño; ya no vivan en el pasado. ¡Voy a hacer algo nuevo! Ya está sucediendo, ¿no se dan cuenta? Estoy abriendo un camino... - Isaías 43:18-19 (NVI)
En una ocasión asistí al concierto de una orquesta y el programa incluía «Un réquiem alemán» de Johannes Brahms. El solo del barítono al inicio del tercer movimiento estaba a cargo de un cantante de ópera, ganador de un premio Grammy, que cantaba en forma profesional desde hacía 26 años.
El solista hizo su entrada en el momento correcto, pero en la nota incorrecta. Con calma, el director marcó una pausa y volvieron a comenzar el movimiento desde el principio. La segunda vez, la entrada del solista fue correcta y los músicos completaron el segmento sin problemas.
En la cita de la Escritura mencionada arriba, Dios reprende a los israelitas cautivos en Babilonia y les indica que deben olvidar el pasado, ¡porque Dios iba a hacer algo nuevo! Cuando nos equivocamos, el Señor nos da la oportunidad de un nuevo comienzo desde cero, igual que en el concierto.
El tiempo de Cuaresma es un buen momento para entregar a Dios lo pasado. Tal vez se trate de una mala acción que hirió a una persona, una relación deteriorada, un mal hábito o el fracaso por no haber sido fieles al tener la oportunidad de hacer el bien. Solo es necesario volvernos a Dios en busca de ayuda para dejar ir nuestro pasado y movernos hacia un futuro mejor.
Dios me invita a dejar el pasado atrás y a aceptar el presente.
por el valor de dejar ir el pasado
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