Sr. Ken M. (Nuevo Hampshire, EE. UU.)
Confía en el Señor de todo corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus sendas. - Proverbios 3:5-6 (RVC)
Cuando era un joven cadete en la academia militar West Point, en Estados Unidos, tuve problemas con la navegación terrestre. Es decir, usando un mapa y una brújula para moverme de una posición a otra. Para hacer los ejercicios aun más desafiantes, nos ubicaron en áreas muy llenas de árboles durante la noche. No podía ver dónde pisar o lo que estaba a mi alrededor, y a menudo terminaba desconcertado en medio de la maleza. Para encontrar la dirección correcta, tuve que confiar en el débil brillo de la aguja en mi brújula.
Recientemente, leí Proverbios 3:5-6 y medité sobre cuán a menudo no puedo ver los caminos a tomar en la vida. Solía frustrarme cuando un camino no me llevaba a donde quería ir. Y envidiaba a otras personas cuando veía que sus caminos las conducían hacia lo que yo quería lograr. Sin embargo, a medida que mi fe continúa evolucionando, a menudo confío y obedezco la dirección sutil de Dios. Creo de todo corazón que los pasos que doy con Dios me están llevando precisamente a donde necesito ir, y disfrutaré del viaje.
En tiempos de incertidumbre no temeré; tendré fe.
POR confiar a Dios mi futuro
Responda pida su oración.