Sra. Melissa Webb (Carolina del Norte, EE. UU.)
No tengan miedo, mi rebaño pequeño, porque es la buena voluntad del Padre darles el reino. - Lucas 12:32 (NVI)
Varias semanas antes de la cirugía de amígdalas, nuestro hijo de siete años estaba ansioso. Era la primera vez que iba a someterse a una cirugía y tenía miedo de lo desconocido. Preguntó cómo lo pondrían a dormir y cómo se sentiría su garganta después. Trató de aliviar sus temores manteniéndose bien informado. Da miedo enfrentarse a lo desconocido y no tener control sobre el resultado.
Mientras mi esposo y yo decidíamos cuánto y cuándo decirle, Dios me mostró que, a menudo, yo me encuentro en esta misma situación. Así como le prometimos a nuestro hijo que estaríamos a su lado durante todo el proceso, nuestro Padre celestial promete no abandonarnos nunca. Me reconforta pensar en cómo Dios siempre ve las oportunidades en nuestras luchas. A veces tenemos que pasar por lo abrumador o lo negativo para llegar a la nueva vida.
La cirugía de nuestro hijo fue exitosa. Pasar por esa situación fortaleció su relación con Dios. Con la ayuda de Dios, recordaré ésto y tendré fe la próxima vez que me enfrente a un camino difícil hacia lo desconocido.
Como un padre amoroso, Dios ofrece consuelo y seguridad mientras navego por lo desconocido.
Por niños que se someten a cirugía
Responda pida su oración.