Sra. Connie Siedler (Auvernia-Ródano-Alpes, Francia)
Nosotros teníamos la esperanza de que él habría de redimir a Israel. Sin embargo, ya van tres días de que todo esto pasó. - Lucas 24:21 (RVC)
Después de meses de solicitar trabajo, ¡finalmente recibí una buena oferta! Todo parecía caminar bien pero, de repente, la empresa cambió de opinión. Me sentí perdida, confundida y triste. Me preguntaba dónde estaba Dios en todo esto.
Poco a poco, empecé a darme cuenta de que así es como se hubiesen sentido los discípulos después de la crucifixión de Jesús. Creían que Jesús iba a redimir a Israel. Los acontecimientos de su vida terrenal y los milagros que había realizado confirmaron la esperanza de que el tan esperado Mesías finalmente había llegado para cumplir las promesas de las Escrituras. Luego Jesús fue crucificado y toda esperanza parecía haberse desaparecido. Los discípulos deben haberse sentido increíblemente perdidos, confundidos y tristes. Se enfrentaron a la mayor prueba de su fe. ¿Creían realmente en el poder de Dios y en las promesas de Jesús?
Aunque las situaciones desafiantes pueden probarnos y hacernos cuestionar a Dios, pueden convertirse en momentos decisivos de fe, fortaleciendo nuestra relación con Dios. Incluso cuando experimentamos los giros y vueltas de la vida, Dios, por su naturaleza, es fiel con nosotros — cumple sus promesas y realiza milagros.
En cualquier circunstancia, confiaré en la fidelidad de Dios.
Por una fe inquebrantable
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