Sra. Antonina Gutiérrez Vergara (Perú)
Honra a Jehová con tus bienes, y con las primicias de todos tus frutos; y serán llenos tus graneros con abundancia, y tus lagares rebosarán de mosto. - Proverbios 3: 9,10 (RVR)
Cuando terminé mi profesión como docente en la especialidad de francés, me arrodillé, tomé mi tesis y le agradecí al Señor por todo ese tiempo de preparación. Me propuse en el corazón que el primer sueldo del trabajo que conseguiría se lo entregaría al Señor. Y así lo hice. Dios me bendijo y resguardó en ese lugar pero tres años después, me abrió las puertas en una institución de educación superior. De hecho, está considerada entre las cinco mejores del país. Sabía que Dios me había colocado ahí y quería honrarlo por su bondad por lo que nuevamente le entregué mi primer sueldo.
Las bendiciones han sido muchas — derechos laborales respetados, viajes internacionales de capacitación, la escolaridad de mis dos hijos cubiertas totalmente y favor y gracia en mi labor como docente. Hoy guardo esta práctica en mi vida. ¡Cómo no hacerlo! Dios es fiel, bondadoso y cumple sus promesas. He entendido la importancia de formar a mis hijos en la ensenañza de amar al Señor de todo corazón, ser agradecidos con Dios y honrar a Dios con nuestras ofrendas, diezmos y primicias.
Dios siempre es fiel; bien lo sé.
Por jóvenes que necesitan trabajo
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