Sr. Peter Q. (Singapur)
El reino de los cielos es como una semilla de mostaza que un hombre siembra en su campo. - Mateo 13:31 (DHH)
Hace algunos años, decidí probar la jardinería. Compré herramientas y semillas, entre ellas unas diminutas semillas de mostaza. Eran tan insignificantes que dudé de que pudiesen crecer y convertirse en algo notorio. Esparcí las semillas en la tierra, las regué y esperé. Pasaron los días sin señales de crecimiento. Pero justo cuando estaba a punto de rendirme, aparecieron pequeños brotes verdes. Me di cuenta de que incluso las cosas más pequeñas pueden tener gran potencial.
En el evangelio de Mateo, Jesús compara el reino de los cielos con una semilla de mostaza. Aunque comienza pequeña, una vez plantada, la semilla de mostaza se convierte en un árbol que proporciona refugio a las aves. Esto no es solo una visión del reino de Dios; también, estimula nuestra fe. A veces, pasamos por alto pequeñas acciones — palabras amables, unos momentos de nuestro tiempo, o una sencilla oración. Pensamos que son esfuerzos insignificantes para marcar la diferencia. Pero, como las semillas de mostaza, los pequeños gestos pueden convertirse en algo más grande de lo que podemos imaginar. Dios puede utilizar los actos más pequeños. Elijo confiar en el poder de los pequeños comienzos.
¿Qué acción pequeña puedo realizar hoy para mostrar el amor de Dios a los demás?
por Confiar en los pequeños comienzos
Responda pida su oración.