Sr. John Robbins (Florida, EE. UU.)
Jehová el Señor es mi fortaleza, el cual hace mis pies como de ciervas, y en mis alturas me hace andar. - Habacuc 3:19 (RVR)
Siempre he deseado ver el antiguo sitio arqueológico de Machu Picchu en Perú, y cuando un amigo me invitó a acompañarlo en un viaje a ese sitio, aproveché la oportunidad. Cuando sugirió ir por el Camino Inca para llegar al sitio, acepté, sin saber lo difícil que sería caminar a esa altitud.
Cuando llegamos al tope de la montaña, justo encima de Machu Picchu, acampamos por la noche. Hacía mucho frío y tuvimos que ponernos toda la ropa que llevábamos para mantenernos calientes. Sin embargo, soportar el frío valió la pena, porque pudimos contemplar estrellas impresionantes, incluyendo la Vía Láctea y la Cruz del Sur.
Ver la Cruz del Sur por primera vez me recordó que Dios siempre está presente. Aunque las estrellas siempre han estado allí, hasta aquella noche no había apreciado plenamente toda su magnificencia.
Servimos a un Dios maravilloso que siempre está con nosotros, incluso cuando no estamos conscientes de su presencia. Que sigamos creyendo sin necesidad de ver.
La creación me permite experimentar la presencia de Dios de maneras inspiradoras.
Por excursionistas y campistas
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