Al igual que el faro que se yergue firme más allá de la costa, la esperanza perdura.
Últimas imágenes
Con el paso de cada estación, el amor de Dios se teje con fuerza en nuestros corazones.
«Él sana a los que tienen roto el corazón, y les venda las heridas». Salmo 147:3 (DHH)
«Desde antes que nacieran los montes y que crearas la tierra y el mundo, desde los tiempos antiguos y hasta los tiempos postreros, tú eres Dios». Salmo 90:2 (NVI)
«Pues tu amor es tan grande que rebasa los cielos; ¡tu verdad llega hasta el firmamento!». Salmo 108:4 (NRVI)
«Los hijos son una herencia del Señor, los frutos del vientre son una recompensa». Salmo 127:3 (NVI)
La educación no es llenar un cubo, sino encender un fuego. - William Butler Yates