Somos vasos que contienen el poder de esparcir las semillas del evangelio cuando sea el momento adecuado.
Últimas imágenes
«Pero que fluya como agua la justicia, y la honradez como un manantial inagotable». Amós 5:24 (DHH)
Al igual que la última flor del verano despliega su resplandor, saborea cada visión de la naturaleza, cada conversación con otra persona, cada momento.
«Que la bondad del Señor, nuestro Dios, esté sobre nosotros. ¡Afirma, Señor, nuestro trabajo! ¡Afirma, sí, nuestro trabajo!» Salmo 90:17 (DHH)
«Sí, hermano, te pido este favor por amor al Señor; consuela mi corazón como hermano en Cristo». Filemón 20 (DHH)
Cada acto pequeño de atención a otra persona es una oportunidad de servir a Cristo.
El poder que los humanos anhelan y ejercen no es ningún poder al lado de la fuerza divina de nuestro Creador.