Al igual que el faro que se yergue firme más allá de la costa, la esperanza perdura.
Últimas imágenes
Dios cuida de cada ave, planta y ser humano con un amor perdurable y eterno.
«¡El Señor vive! ¡Alabanzas a mi Roca! ¡Exaltado sea Dios, la Roca de mi salvación!». 2ª de Samuel 22:47 (NTV)
«Toda buena dádiva y todo don perfecto descienden de lo alto, donde está el Padre». Santiago 1:17 (NVI)
Oh Señor, tú nos cuidas y bendices en cada ciudad, en cada pueblo, en cada aldea, en cada corazón.
Cuando practicamos nuestra fe a diario, confiar en Dios se convierte en algo tan natural como que un pájaro surque el cielo.
Como el capullo que supera las dificultades del invierno para florecer en primavera, la bondad vencerá al mal.
Al unirnos en el camino de la vida, nos fortalecemos mutuamente y nuestros momentos se iluminan.