«Se hablará de tu majestad gloriosa, y yo hablaré de tus maravillas». Salmo 145:5 (DHH)
Últimas imágenes
Cuando las aguas amenazan con abrumarnos, Dios dice: «Estaré contigo». Y aprendemos a prosperar.
El verdadero cuidado es la voluntad de sacar el cuello, aun para llevar a alguien en la espalda.
Contigo detrás de mí Dios de amor, no tengo miedo de lo que pueda venir adelante.
«Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer» (Juan 15:5, RVR).
A través del tiempo y las circunstancias, Dios nos da forma a cada uno de nosotros de manera única.