«A ti, fortaleza mía, vuelvo los ojos, pues tú, oh Dios, eres mi refugio». Salmo 59:9 (NVI)
Últimas imágenes
A veces, buscamos al Espíritu en los momentos más espectaculares , cuando el misterio de la suave voz del Espíritu Santo se puede encontrar en los momentos cotidinianos.
En momentos en que sé que mi vida está desenfocada, le pido al Espíritu que me dé claridad.
«Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra». (Salmo 121:1-2, RVR).
En un mundo que a menudo es monótono y triste, ayúdame, Señor, a mostrar los colores de tu amor.
«Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone, Sea alabado el nombre de Jehová» (Salmo 113:3, RVR).
«Y nosotros, pueblo tuyo, y ovejas de tu prado, Te alabaremos para siempre; De generación en generación cantaremos tus alabanzas» (Salmo 79:13, RVR).
Aunque no sepamos a dónde nos está guiando Dios, podemos confiar en que Dios siempre está obrando para nuestro bien.