Más allá de la tormenta, un pequeño destello en el horizonte nos da esperanzas de que vendrán tiempos mejores.
Últimas imágenes
Que en la quietud del invierno, podamos escuchar lo que Dios nos está llamando a ser.
«En el mar fue tu camino, Y tus sendas en las muchas aguas; Y tus pisadas no fueron conocidas» (Salmo 77:19, RVR).
Cuando damos un paso de fe, podemos estar seguros de que Dios está con nosotros.
«Y puso las manos sobre ella; y ella se enderezó luego, y glorificaba a Dios» (Lucas 13:13, RVR).
En toda circunstancia busco a Dios, cuya grandeza está por encima de todo.
«Me mostrarás la senda de la vida; en tu presencia hay plenitud de gozo; delicias a tu diestra para siempre»(Salmo 16:11, RVR).
Cuando seguimos a Cristo, los finales son a menudo señales de nuevos comienzos.