¿Busca la meditación del día? Haga clic aquí para leerla.
Meditaciones anteriores
Desde niño, disfrutaba observar a mi padre conducir su automóvil. Sus pies siempre se movían entre el pedal del embrague, el acelerador y el freno. Pero lo que me fascinaba eran...
Más detalles
Cuando era niña y estaba sola en mi habitación oscura por la noche, me imaginaba las escenas aterradoras de mis sueños como si fuese una película que se proyectaba en la...
Más detalles
A todos nos gusta recibir regalos, principalmente en ocasiones especiales que nos dan nuestros seres queridos. ¡Qué felices nos hacen sentir! Si el regalo es especialmente de nuestro agrado, bien podemos...
Más detalles
Antes de entrar en el río, dediqué varias horas a instruir a los adolescentes del campamento sobre cómo maniobrar la canoa en el agua. Tomé la delantera al bajar al río....
Más detalles
No tengo auto ni sé conducir y tampoco conozco a plenitud las leyes de tránsito. Una noche, iba con unos amigos hacia otra provincia. Estaba sentada en la parte de atrás...
Más detalles
Durante mucho tiempo deseé hacer un cambio y crearme un futuro mejor. Estaba considerando mudarme a otro país. Sabía que no estaba sola — Cristo estaba conmigo. Mi oración ferviente era...
Más detalles
Cada tanto, una oveja abandona a su cría. A estos huérfanos, los pastores los llaman «guachos». Cuando encuentra uno, el pastor lo acoge y adopta como propio. Lo alimenta mediante mamaderas...
Más detalles
Tenía miedo cuando fui por primera vez a un internado porque había oído historias desagradables sobre la vida en los internados. Pero nuestros padres nos dejaron, a mi hermana y a...
Más detalles
Después de incontables horas de uso en los polvorientos parques de béisbol, los guantes de mis dos hijos quedaban muy gastados — el cuero, seco y cuarteado, y los cordones, deshilachados...
Más detalles
Nuestra familia es numerosa. Yo soy la menor de seis hermanos — tres mujeres y tres varones. Perdí a mi madre y a mi padre cuando era muy joven y fueron...
Más detalles