Seguir a Jesús nos llama a sumergirnos con valentía a una vida llena de fe.
Últimas imágenes
«Todo hombre es como hierba, y su grandeza es como la flor de la hierba. La hierba se seca y la flor se cae, pero la palabra del Señor permanece para siempre». 1ª de Pedro1:24-25 (DHH)
La fe en Dios nos permite confiar en que el sol volverá a brillar después de cualquier tormenta.
«Sé lo que es vivir en la pobreza y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece». Filipenses 4:12-13 (NVI)
«Él hizo la luna, que marca las estaciones, y el sol, que sabe cuándo ocultarse». Salmo 104:19 (NVI)
Aunque siempre imperfectos, estamos llamados a imitar a Cristo en todo lo que decimos y hacemos.
El Señor es mi luz y mi salvación; ¿a quién temeré? El Señor es el baluarte de mi vida; ¿quién me asustará? Salmo 27:1 (NVI)
Cuando nos tomamos un tiempo para hacer una pausa, lejos de las distracciones y los desánimos de la vida cotidiana, la misericordia de Dios renueva nuestras fuerzas.
«Nadie es santo como el Señor; no hay roca como nuestro Dios. ¡No hay nadie como él!». 1ª de Samuel 2:2 (NVI)
En la quietud de un nuevo día, la paz de Cristo, que sobrepasa todo entendimiento, vendrá a ti.