«A ti, fortaleza mía, vuelvo los ojos, pues tú, oh Dios, eres mi refugio». Salmo 59:9 (NVI)
Últimas imágenes
«Ustedes son la luz del mundo. Una ciudad en lo alto de una montaña no puede esconderse». Mateo 5:14 (NVI)
Como los arroyos que fluyen sin cesar, el amor de Dios por nosotros sana nuestras almas y nos trae paz.
«Se hablará de tu majestad gloriosa, y yo hablaré de tus maravillas». Salmo 145:5 (DHH)
«Siempre humildes y amables, pacientes, tolerantes unos con otros en amor». Efesios 4:2 (NVI)
Oh Dios, cuando nos distraiga la distorsión de tu verdad, guíanos de vuelta al camino del amor.
«Que el Dios que nos da esperanza les llene de alegría y paz, porque ustedes creen en él. Así rebosarán de esperanza por el poder del Espíritu Santo». Romanos 15:13 (DHH)
Dios derrama su gracia y misericordia sobre nosotros, dándonos el poder para vivir y actuar con fidelidad.