Al igual que el faro que se yergue firme más allá de la costa, la esperanza perdura.
Últimas imágenes
A las montañas levanto mis ojos; «¿de dónde ha de venir mi ayuda? Mi ayuda proviene del Señor, que hizo el cielo y la tierra». Salmo 121:1-2 (NVI)
Por los árboles que limpian nuestro aire y los ríos que riegan nuestro mundo, te damos gracias, oh Dios.
«Tú, Señor, mantienes mi lámpara encendida; tú, Dios mío, iluminas mis tinieblas». Salmo18:28 (NVI)
Cuando lleguen las tormentas, busca la luz de Dios para que te ayude a atravesarlas.
«Pues todos los animales del bosque son míos, y soy dueño del ganado de mil colinas. Conozco a cada pájaro de las montañas, y todos los animales del campo me pertenecen. . . . Luego llámame cuando tengas problemas, y yo te rescataré». Salmo 50: 10-11, 15
«Porque he aquí que ha pasado el invierno, La lluvia cesó y se fue. 12 Han brotado las flores en la tierra, El tiempo de la canción ha llegado, Y en nuestro país se ha oído la voz de la tórtola. Cantares 2:11-12 (DHH)
Dios de paz, cuando surja un conflicto, guía nuestras palabras y acciones y mantennos por encima de la lucha.
Oh Dios, danos valor y sabiduría para crecer a pesar de los desafíos a los que nos enfrentamos.