«¡Hay gran esplendor en su presencia! ¡Hay poder y belleza en su santuario!». Salmo 96:6 (DHH)
Últimas imágenes
Las tormentas de la vida no se pueden evitar, pero con la ayuda de Dios volverá la paz.
«Él mismo constituyó a unos como apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; y a otros, pastores y maestros, a fin de capacitar al pueblo de Dios para la obra de servicio, para edificar el cuerpo de Cristo. De este modo, todos llegaremos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a una humanidad perfecta que se conforme a la plena estatura de Cristo». Efesios 4:11-13 (NVI)
Cada mañana trae nuevas oportunidades para buscar la sabiduría de Dios y seguir su camino.
Del mismo modo que Dios puede tomar un pequeño copo de nieve y utilizarlo para crear una majestuosa escena invernal, también puede utilizarnos a nosotros para realizar hazañas poderosas.
«Tú no los abandonaste en el desierto porque eres muy compasivo. Jamás se apartó de ellos la columna de nube que los guiaba de día por el camino; ni dejó de alumbrarlos la columna de fuego que de noche les mostraba por dónde ir». Nehemías». 9:19 (NVI)
Cuando se te cierre una puerta, confía en que Dios abrirá otra a su debido tiempo.
«Si me elevara sobre las alas del alba, o me estableciera en los extremos del mar, aun allí tu mano me guiaría, ¡me sostendría tu mano derecha!». Salmo 139:9-10 (NVI)
«Porque desde la creación del mundo las cualidades invisibles de Dios, es decir, su eterno poder y su naturaleza divina, se perciben claramente a través de lo que él creó, de modo que nadie tiene excusa». Romanos 1:20 (NVI)