Como los arroyos que fluyen sin cesar, el amor de Dios por nosotros sana nuestras almas y nos trae paz.
Últimas imágenes
Oh Dios, damos gracias por las bendiciones que recibimos gracias al trabajo y al sacrificio de otras personas.
Si sólo echamos un vistazo rápido, podemos pasar por alto las maravillas de la creación de Dios.
La presencia reconfortante de Dios nos encontrará, incluso en lugares improbables.
Un manto de nieve fresca revela una nueva belleza en el mundo de Dios. ¿Dónde ve hoy nuevas revelaciones de Dios?
Aspiramos a ser como Cristo, yendo más allá de nuestros deseos personales para amar y cuidar del mundo.
Cuando miramos de cerca el mundo que nos rodea, descubrimos panoramas que nunca hemos visto, sonidos que nunca hemos oído y maravillas que nunca hemos imaginado.
«El SEÑOR, el Poderoso, es Dios y habló; convocó a toda la humanidad desde donde sale el sol hasta donde se pone». (Psalm 50:1, CEB).