Como los arroyos que fluyen sin cesar, el amor de Dios por nosotros sana nuestras almas y nos trae paz.
Últimas imágenes
Oh Dios, ayúdame a recordar que lo que es seguro y cómodo para mí puede no serlo para otras personas.
Luchamos por la justicia y trabajamos por la paz para hacer un mundo mejor para las generaciones futuras.
La sabiduría y la fortaleza ganadas a través de años de vida de fe es un regalo que nuestros mayores ofrecen.
«Dios es nuestro amparo y fortaleza, Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones». (Salmo 46:1, RVR1977)
«Que el Señor de paz les conceda su paz siempre y en todas las circunstancias». 2 Tesalonisenses 3:16
Esperar el momento... para escuchar esa pequeña voz antes de levantar el vuelo.
Cuando damos un paso en la fe, podemos caminar por caminos arriesgados con confianza, sabiendo que Cristo nos guía.